Monreal del Campo 2006
...Y ahora sí que es el punto final de este vacacional agosto. El regreso de Monreal me conecta otra vez con la realidad, con lo que está por llegar, con algunas cosas que no me gustan demasiado...
Pero siempre podré echar la vista atrás y recordar lo "Terne" de estos días. He disfrutado muchismo con la gente de la peña del Estacazo, cual niña pequeña con zapatos nuevos.
No voy a olvidar tantos momentos "momento"; ni los besos de vaca, ni el xaranguear a todas horas, ni a los cabezudos, ni las salmuelas de Chisco, ni los uooooooooo de Pedro, ni los viajes en el maletero, ni el baile en la peña de Paco, ni los huevos fritos, la longaniza y la conserva a las siete de la mañana, ni el chupinazo con espuma, ni los tropocientos ponches con coca-cola compartidos con mi 50%...
Monreal ya tiene un sabor especial para mí; ya tiene ese sabor de nostalgia y de magia que se otorga a aquellos lugares en los que, en muy poco tiempo, vives momentos indescriptibles, situaciones difíciles de imaginar a priori y emociones que te dejan huella.
Gracias Nur por invitarme a esa otra parcela de tu vida.
Sabes que repetiremos!!!
