Retorno a mi habitación
De nuevo en esta MI HABITACIÓN. La que me ha visto crecer. Donde acumulo más horas de sueño, de estudio, de reflexión, de alegría y de pena...la que siento más mía de toda la casa. Al lado de esta ventana que siempre ha sido para mí una vía de escape. Apoyada sobre la misma pared que me ha sostenido en tantas y tantas ocasiones. Y en tanto tiempo transcurrido puedo decir que TODO Y NADA han cambiado.
Todo es diferente, empezando por mi edad; porque ahora cumplo rigurosamente con mis 8 horas de trabajo y tengo una nómina que me permite irme de viaje o salir a cenar, a bailar o al cine sin pedir permiso ni dar demasiadas explicaciones...
Nada ha cambiado tanto porque aquí sigo, solita, con mis eternas reflexiones, mis dudas y mi extistencialismo a cuestas.
Antes soñar despierta me parecía fantástico, todo un bálsamo. Me era más que suficiente con sentir. Pero a mis 24 años eso empieza a quedarse corto. Necesito traspasar todo eso al plano real, al de la acción, al ejecutar.
Tras más de seis meses de "reflexión" sigo sin saber si mi último gran dolor de cabeza es para mí otro amor frustrado o un gran amigo ganado. Y lo peor es que no hallo la forma de descubrirlo, de distinguir que pasa con "nosotros". Estoy inmersa en una espiral sin salida. Y eso me causa ahogo en el pecho. Y escribir no hace sinó alimentar esa sensación...
Mi filosofia de vida se tambalea por momentos; mis objetivos se desdibujan y se tornan confusos. Me asusta flaquear y dar al traste con mis prioridades vitales. Y temo al mismo tiempo que justo ellas no me permitan ir nunca más allá y me quede siempre atrapada en este triángulo de ficción: mi mente, un papel y un boli (o el teclado del ordenador, como hoy).
A veces creo que necesitaría un poco menos de conciencia y un poco más de locura ¿sería así, tal vez, más feliz?
¿Cuántos de los clásicos pensadores acabaron por volverse locos? me veo justo en ese camino...
Así que habrá que ir dejándolo por hoy. La acción reduce el pensamiento; debería volver a comprarme un puzzle...

Nuria dijo
Querida Nuria:
Ante todo gracias por los comentarios que dejaste en mi blog, me han reconfortado. No sabes cuánto me identifico con algunas de las cosas que dices en este post: las dudas, la sensación de ahogo, el sentir que tu vida se tambalea... No sé si el poseer un grado más de locura en detrimento de la conciencia te harían más feliz. La locura nos arrastra a veces a sitios insospechados, y volver luego puede ser difícil. Me gusta lo que dices de que¨"la acción reduce al pensamiento", yo misma me he aplicado esta máxima muchas veces. Pensar y dejar volar la imaginación es muy bonito, pero a veces puede dejar un sabor amargo en los labios.
Por cierto, me encanta tu forma de escribir. No dejes de hacerlo.
Un beso
10 Julio 2006 | 11:49 PM